- Las tazas que utilizan las cafeterías condicionan la experiencia de consumo y, en última instancia, la satisfacción general del cliente
- La forma, el peso, el tamaño y el diseño influyen en el flujo de trabajo de los baristas de manera significativa
- Las cafeterías deben valorar cuidadosamente qué tazas se adaptan mejor a sus necesidades y encajan con la estética de su marca
Trabajar en una cafetería plantea sus propios retos, por lo que es fundamental invertir en la maquinaria y los accesorios adecuados. Esta inversión no solo optimiza el arte de preparar café, sino que eleva la experiencia del cliente.
Esto se extiende incluso a las tazas que los baristas utilizan a diario. La forma, el tamaño, el diseño y el peso de los recipientes pueden influir considerablemente en el flujo de trabajo, la comodidad y la preparación de las bebidas.
Tanto los baristas profesionales como los aficionados conocen a la perfección incluso las variables más precisas de preparación, como la calidad del agua o la distribución del tamaño de las partículas. A pesar de eso, la taza en sí misma es un factor que suele pasarse por alto en la experiencia global del café.
En 2018, la neurocientífica brasileña Fabiana Carvalho llevó a cabo un estudio que sugería que la forma de la taza influye no solo en nuestro disfrute general de un café concreto, sino en cómo percibimos el dulzor y la acidez. Su investigación partía de un estudio similar, que reveló que el peso, la textura y la forma de la taza tienen un impacto considerable en la experiencia sensorial.
De forma inevitable, las tazas que utilicen las cafeterías condicionan la experiencia de consumo y, en última instancia, la satisfacción general del consumidor. Mientras que la mayoría de negocios se centran en ofrecer un servicio excepcional y cafés de alta calidad para mejorar la experiencia del cliente, el diseño de las tazas recibe mucha menos atención.
“En una cafetería, cada detalle contribuye al ambiente. La estética da forma no solo al espacio, sino al ritual. Influye en cómo se perciben y recuerdan las bebidas”, afirma Daniel Baer, fundador de Monoware, empresa que diseña vajillas de alta gama, entre ellas tazas de café de especialidad, y colabora con tostadurías como Origin Coffee y WatchHouse.
“Una taza diseñada minuciosamente se convierte en parte de la experiencia. Refleja la identidad de la cafetería, complementa la bebida que contiene y, a menudo, acaba apareciendo en fotos, historias y en el boca a boca”, añade. “Un buen diseño de taza invita a una pausa, a un momento de placer, a algo memorable”.
Esta atención al detalle puede ser lo que distingue a una cafetería excepcional de una excelente y es un factor que los clientes notarán. No solo eso, el personal también apreciará la intencionalidad y la consideración puestas en la selección de las tazas,. Esta decisión repercutirá en su flujo de trabajo, la rapidez del servicio e incluso la satisfacción laboral.

Cómo las tazas influyen en la experiencia del barista
El trabajo de un barista puede ser muy exigente físicamente. El personal está constantemente de pie y realiza movimientos que pueden provocar lesiones por esfuerzo repetitivo (LER). Un estudio de la Universidad Wilfred Laurier reveló que el 68 % de los baristas encuestados afirmaba sufrir dolor de hombro, mientras que el 73 % padecía dolor lumbar. En muchos casos, estas lesiones pueden atribuirse a LER, siendo causadas por la repetición de movimientos idénticos. Por ejemplo: apisonar el café o ubicar los portafiltros en los cabezales de grupo.
Para crear un espacio de trabajo que dé prioridad a la seguridad y al bienestar del personal, los propietarios de cafeterías deben prestar atención al tipo de equipamiento que adquieren y a su ubicación. El diseño de las máquinas de espresso y los molinos, por ejemplo, puede afectar significativamente al flujo de trabajo de los baristas, sobre todo cuando hay movimientos que se repiten a lo largo del día. Del mismo modo, la disposición de los equipos en la barra influye en cómo se mueven los baristas por el espacio, por lo que una ubicación óptima contribuye a mejorar la fluidez del trabajo y la rapidez del servicio.
Hasta el diseño, la forma y el peso de las tazas influyen en las prácticas de los baristas. Para que se consideren ergonómicas, las tazas deben cumplir unos parámetros específicos de comodidad y facilidad de uso. Según un estudio realizado en 2023, dichos parámetros incluyen un asa que se encuentre cerca del centro de gravedad de la taza y que sea lo suficientemente ancha para agarrarla cómodamente con más de un dedo.
“La ergonomía es lo que hace que una taza no solo tenga buen aspecto, sino que se sienta bien. Desde la curva del asa hasta el grosor del borde, cada detalle determina la manera de sujetarla y de beber”, afirma Ian McIntyre, un reconocido ceramista del este de Londres. “Una taza bien diseñada convierte un acto tan sencillo como tomarte tu espresso matutino o tu café con leche de la tarde en algo más cómodo, intuitivo y satisfactorio”.
Funcionalidad y estética
Para los baristas, si una taza resulta pesada o incómoda de manejar, es probable que dificulte tareas como verter la leche, interrumpa el flujo de trabajo o incluso provoque lesiones por esfuerzo repetitivo con el tiempo.
La colección Barista de Monoware se ha desarrollado para ayudar a los baristas a elaborar bebidas de alta calidad de forma constante. Las tazas son el resultado de más de dos años de estrecha colaboración entre Ian, los principales baristas de Reino Unido y otros profesionales del sector, motivados por una atención al detalle tanto en la forma como en la función.
La gama incluye dos tipos de tazas optimizadas tanto en funcionalidad como en estética. La Cafe Cup es una taza de forma tradicional con un asa diseñada para adaptarse cómodamente a las manos de los baristas, mientras que la Savour Cup es un recipiente minimalista sin asa diseñado para una degustación más consciente.
Ambas tazas cuentan con una curvatura interna óptima, lo que permite a los baristas crear de forma consistente un arte latte nítido, simétrico y de alto contraste, sello distintivo de una excelente cafetería.

Ayudar a los baristas a alcanzar su máximo rendimiento
Los baristas, a menudo considerados la cara visible de las cafeterías, contribuyen a equilibrar el arte y la ciencia de la preparación del café. Su trabajo no solo consiste en servir bebidas de alta calidad de forma constante. Deben ofrecer un excelente servicio al cliente y una cálida acogida a todas las personas que cruzan la puerta.
Además, deben encargarse de diversas tareas administrativas y de gestión, como la reposición de existencias, los horarios de limpieza y las tareas generales de mantenimiento.
A raíz del aumento de las responsabilidades de los baristas de hoy día, contar con el equipo y las herramientas adecuadas que los ayuden en sus labores es esencial.
Las dos nuevas líneas de productos de Monoware constan de una taza para espresso, una para flat white, una para cappuccino y una para café de filtro, cada una con el tamaño óptimo para su respectiva bebida. Daniel explica que se trata de una decisión deliberada, diseñada para mejorar la experiencia del barista y el consumidor.
“Una taza del tamaño adecuado ayuda a mantener la temperatura, conserva la textura de la crema o leche y facilita la elaboración de diversos patrones de arte latte“, afirma. “Es un pequeño detalle que marca una gran diferencia, especialmente en entornos profesionales donde la consistencia y la presentación son fundamentales”.
El impacto de la temperatura
La retención del calor y el aislamiento, en particular, son cruciales para la seguridad de los baristas y de los clientes. El gres retiene el calor mejor que la porcelana, por ejemplo, y por eso Monoware lo eligió para la colección Barista, lo que permite a los baristas servir el café a la temperatura deseada sin que las tazas les quemen las manos.
“El gres retiene bien el calor, lo que marca la diferencia cuando se quiere disfrutar de un café a la temperatura adecuada”, cuenta Ian.
De hecho, la temperatura tiene un enorme impacto en los sabores y aromas que podemos percibir en el café. Los estudios demuestran que el mayor número de sabores, principalmente los asociados al dulzor y la acidez, se detecta entre 31 y 50 °C. El dulzor suele ser más prominente alrededor de los 44 °C, por ejemplo. Mientras tanto, el amargor es menos detectable en torno a los 42 °C.
En definitiva, esto significa que las tazas desempeñan un papel esencial en las experiencias sensoriales que ofrecen las cafeterías. Con los materiales adecuados, que retienen más calor durante más tiempo, los baristas pueden servir bebidas que resalten todo el espectro de sabores y aromas del café.
Además, materiales como el gres son más duraderos que la porcelana, por ejemplo. Esto los convierte en una mejor inversión a largo plazo para las cafeterías, ya que las tazas tendrán que sustituirse con menos frecuencia.

Valorar hasta el último detalle
El café de especialidad ha hecho suyo el lema de “todo está en los detalles”, adoptando un enfoque meticuloso y exhaustivo que reconoce cómo los detalles más sutiles pueden mejorar la experiencia de preparar y degustar café.
Esto, por supuesto, incluye las tazas. La colección Barista de Monoware tiene en cuenta varios elementos clave que influyen en la forma en que los baristas interactúan con ellas. Desde la forma del asa hasta el grosor del borde, la curvatura y la facilidad para apilarlas.
“Cada pieza está elaborada con precisión. Así, logra un equilibrio entre las exigencias prácticas del café de especialidad y la elegancia de un diseño atemporal”, afirma Daniel. “El resultado es una colección duradera, agradable al tacto y cuidadosamente refinada. Funciona a la perfección en un entorno profesional, pero que se adapta igual de bien a una mesa hogareña”.
Incluso el más mínimo matiz influye en cómo los baristas utilizan las tazas. La curvatura, por ejemplo, afecta a la capacidad de realizar arte latte con precisión. Mientras tanto, la apilabilidad influye en la rapidez del servicio y el flujo de trabajo.
Tanto visual como táctilmente, el gres esmaltado mate de la colección Barista ofrece una textura única y un peso óptimo. En consecuencia, permite a los baristas trabajar de forma eficiente y segura.
“El peso le confiere una sensación de calidez y durabilidad, que la gente suele asociar con la comodidad y la calidad”, afirma Ian. “En comparación con la porcelana, que puede parecer más delicada y refinada, el gres transmite una mayor solidez”.
El esmalte mate añade profundidad a la textura, haciendo que quien bebe se sienta más conectado con el material. Cada tipo de taza está disponible en tres tonos terrosos (tiza, guijarro y pizarra) y viene acompañada de platos a juego.

Conclusiones finales
El equipamiento desempeña un papel fundamental para ayudar a los baristas a dar lo mejor de sí mismos, las tazas no son una excepción. La forma, el peso, el tamaño y el diseño de las tazas influyen en el flujo de trabajo de manera significativa y de diversas formas. Pueden facilitar tareas como crear arte latte, cargar y descargar el lavavajillas y atender a los clientes.
En definitiva, las cafeterías deben valorar cuidadosamente qué tazas se adaptan mejor a sus necesidades y encajan con la estética de su marca.


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